El Cambio en el Orden Mundial es el título del trabajo de investigación que elaboré dentro del trámite de mi incorporación a la Academia Nacional de Ciencias Económicas. Seleccioné este tema como consecuencia de la gran preocupación que aprecio en muchas de las mentes más lúcidas de la humanidad con relación a la evolución general, económica, política, social y cultura, que ha registrado nuestra civilización planetaria durante ya bastante tiempo. Entre éstas me permito destacar al Papa Francisco, pero debo aclarar que cuando inicié esta investigación, Francisco no era el Sumo Pontífice de la Iglesia Católica. Desde un principio indicó que más allá de la gran preocupación referida, persiste en mí la confianza en la capacidad general del hombre para superar exitosamente este reto.

 

La revisión general que se ha hecho de la evolución de la humanidad, especialmente durante la segunda mitad del siglo XX y lo que va del siglo XXI,  y particularmente del desenvolvimiento de la democracia como sistema de vida y del capitalismo como sistema económico, arroja algunas conclusiones de las cuales se pueden extraer algunas apreciaciones importantes acerca del establecimiento del gobierno mundial que puede superar el grave reto de perfeccionar el sistema global mundial.

El análisis de la situación actual del mundo revela una apreciación compleja, según la cual, por un lado, el progreso científico y tecnológico logrado por la humanidadha posibilitado un gran progreso en las condiciones materiales de vida de la gente, el cual se ha traducido en el aumento del ingreso de la población de todo el mundo, en la disminución del número de personas pobres, lo que significó el 20% de la población de los países en desarrollo para 2011; en el incremento  del acervo de conocimiento que puede fundamentar la continuidad de ese mejoramiento, en el hecho de que un 66% del mundo está de acuerdo con que se vive mejor en una economía de libre mercado, en el cada vez mayor número de países que han alcanzado la democracia en todo el mundo, al menos en términos electorales, y en que desde 1980 al año 2000, 81 países dieron pasos hacia regímenes democráticos. Esto llevó a autores reconocidos y respetados, como Francis Fukuyama, a decir que el hombre ya no podía alcanzar una mejor combinación de democracia y progreso económico, que se había llegado al Fin de la Historia.

 

Sin embargo, por otro lado, se ha registrado un deterioro grave en el ámbito de la ética y la moral, como consecuencia de un proceso contemporáneo que llegó a considerar que nada en si es bueno o malo, sino que todo concluye dependiendo de las consecuencias que una acción permita prever. Esto se ha traducido en deficiencias significativas que exigen cambios profundos para responder a retos esenciales, tales como eliminar las ganancias y remuneraciones exageradas e injustificadas, reducir la desigualdad en términos económicos, sociales y políticos, entre personas dentro de un mismo país y entre países; alcanzar la paz en el mundo, amenazada por el terrorismo y radicalismos de carácter diverso; lograr que la globalización responda a un complejo de fuerzas que posibiliten consensos generadores de muchos logros y beneficios para la humanidad; frenar el calentamiento global y detener y resarcir el daño a la naturaleza; conciliar las diferencias entre las diversas civilizaciones con relación a la forma como se concreta la esencia de la humanidad, la cual se supone que debe ser única, y otros. 

Dentro del deterioro en el ámbito de la ética y la moral ya referido, se registra una  eficiencia del sistema educativo que no contribuye a que en el mundo social se desarrolle el ideal de ciudadanía, el cual debe posibilitar que las personas estén inclinadas y dispuestas a consensos en cuanto a principios de justicia e imparcialidad que conduzcan a un esquema de instituciones adecuado, cuyo funcionamiento eficiente refuerza la confianza de las personas en estos entes, y entre ellas mismas En estas condiciones, ser parte de la sociedad obliga a participar en un esfuerzo para hacer más humana y al servicio del hombre a la política.

 

Se puede reconocer que el sistema capitalista registra una deficiencia grave que determina que el mismo no evite la creciente e injusta desigualdad en la distribución del ingreso en el mundo, lo cual se ha explicado, como lo hace Piketty, en buena medida, como consecuencia del hecho de que el rendimiento del capital ha venido evolucionando, al menos dentro de determinadas circunstancias, más rápidamente que el crecimiento económico. Esta desigualdad  producto de la concentración del ingreso, se puede relacionar con lo que puede calificarse como ansia insaciable de ganancias, como se pudo apreciar durante la gran crisis financiera de 2008, pero al mismo tiempo, debe precisarse que es muy diferente a la ganancia como fuente de inversión. Es imperiosa la necesidad de corregir esta desigualdad entre la población mundial, porque mientras exista una proporción de la población mundial que no percibe el ingreso suficiente para vivir con la dignidad de un ser humano, la humanidadtiene que sentir la obligación de corregir y eliminar esa lacra que es insostenible por sus repercusiones morales, religiosas, sociales, políticas, y hasta económicas, como consecuencia del gran obstáculo que significa para la ampliación del mercado y por ende para el crecimiento económico. En este sentido, procurar la igualdad de oportunidades requiere la realización de acciones como la instauración de impuestos progresivos y la canalización de los ingresos generados hacia programas de bienestar, de educación y capacitación y de salud para los pobres,y otros, todo  lo cual constituye una gestión gubernamental del tipo de “libertad positiva”, o “libertad para”. La corrección y superación de la desigualdad se fundamentalmente concretando el aumento del ingreso de quienes tienen y reciben menos.

 

Se plantea establecer un balance adecuado entre el mercado y el gobierno, y se acepta que los países deben aplicar la planificación para conducir el proceso social tan complejo, y que no se debe reducir la intervención del estado a su mínima expresión. Sin embargo, se enfatiza que no se puede esperar una contribución de la planificación por encima de las motivaciones y conducta del hombre, algo que muy difícilmente puede ser controlado. También con respecto a este punto, se debe tomar nota de la propuesta de un enfoque transdisciplinar del conocimiento, en el sentido de buscar soluciones a los grandes problemas contemporáneos desde una perspectiva global, y por ende superar el enfoque de disciplinas cerradas, de promover el diálogo de sáberes científicos y extracientíficos y de la integración del conocimiento y la gestión.

 

Por su parte, la democracia también registra deficiencias graves, tales como la concentración excesiva de poder político que vulnera la independencia de los poderes públicos, la esencia de la democracia, y resta crecientemente oportunidad a grandes masas de población. También se aprecia que el sistema democrático no logra desarrollar nuevas modalidades necesarias de participación de la sociedad que complementen la representación, y equilibren en mejor forma la relación de poder entre la sociedad y el estado. La sociedad no puede estar integrada por ciudadanos de segunda categoría respecto de la política.

Pero el capitalismo y la democracia pueden, y lo han demostrado a lo largo de la historia, realizar las reformas que posibilitan superar las mayores y menores dificultades vinculadas con el relacionamiento justo y eficiente en términos económicos y políticos que demanda el mejor destino de la humanidad.

 

Dentro del conjunto de cambios de todo tipo que se están dando simultáneamente en el mundo globalizado, dentro del cual se puede asumir cierta prevalencia del capitalismo, se puede especular acerca de la vigencia del sistema occidental con las reformas que su dinámica interna ya había exigido a los fines de su preservación social y económica, destacándose lo que se ha llamado responsabilidad social y moral, conjuntamente con otras reformas que demanda su convivencia globalizada con otros sistemas, significando nuevas relaciones entre el individuo, el estado y el mercado.

La contribución importante que el capital social aporta al crecimiento económico a través de una variedad de actividades que significan cooperación social se dificulta por la insuficiente confianza y cooperación entre los miembros de la sociedad, lo cual exige el juego de leyes y, quizás con mayor importancia, aportes de la sociedad civil que las promuevan y las preserven, porque a lo largo de la historia se ha comprobado que instituciones formales e instituciones informales, o arraigadas culturalmente en tradiciones, se han reforzado hacia mayores grados de confianza.

 

El  alcance y mantenimiento de la paz, objetivo esencial y vital de la humanidad, exige obviamente derrotar al terrorismo y otros radicalismos diversos. Se debe tener muy presente la complejidad de esta lucha, porque si bien se fundamenta en la garantía de la democracia, la libertad y el multiculturalismo, no se puede descuidar la estabilidad y legitimidad en el mundo. Derrotar al terrorismo exige incluir esta lucha  dentro del proceso de globalización, en el sentido de incorporarle a éste, planteamientos morales, la plena vigencia del derecho internacional  y pelear esa guerra en el marco de la guerra contra la pobreza, porque si bien se le puede frenar y derrotar por un tiempo con la fuerza militar, esto no elimina sus causas.

 

Con relación a este punto, considero muy importante el desenlace del proceso de paz entre el gobierno colombiano y las FARC, dada la extrema complejidad representada por la necesidad de encontrar instrumentos o normas calificables de rawlsianos, para dirimir decisiones acerca de delitos tan variados como asesinatos, secuestros, tráfico de drogas, armas y personas, y reclutamiento de menores de edad con fines de guerra, complicado todo por el hecho de que no existe precedente, y, sobre todo, porque cualquiera que sea el acuerdo final tendrá que contar con la aprobación de la sociedad colombiana con profundas motivaciones sociológicas.

 

La globalización posibilita muchos beneficios a la humanidad, especialmente a los países que tienen la necesidad de quemar etapas para elevar los niveles de bienestar de sus colectividades, contando con el acervo de recursos intelectuales, económicos, científicos y otros, los más grandes en toda la historia de la humanidad, para vencer el hambre, la guerra, el deterioro ambiental y otros. Sin embargo, se ha visto que los retos que plantea la globalización son numerosos y diversos, y si además no se acompaña con la mundialización de la democracia, que restablezca el equilibrio requerido entre el sistema institucional internacional, las competencias disminuidas de los gobiernos nacionales, las grandes corporaciones y la sociedad civil, puede traer perjuicios y daños muy serios al sistema económico mundial, y también en materia de internacionalización del terrorismo.

 

La globalización tecnoeconómica ha creado la infraestructura de una sociedad mundo, pero se requiere la autoridad legítima para conducirla, la cual no está presente en la ONU. Hace falta una regulación económica que posibilite la lucha contra la pobreza. Hace falta el sentimiento vivido de una comunidad de destino, porque si bien se dispone del sistema nervioso de una sociedad mundo, el mismo está sin cerebro y sin organismo.

 

El proceso conocido como Cambio Climático reviste una importancia crucial para la humanidad.Algunas situaciones confirman esta realidad y su gravedad. Entre ellas se pueden citar las siguientes. 1) El Club de Roma contrató a un equipo de científicos del MIT, el cual produjo el estudio Los Limites del Crecimiento, una de cuyas principales conclusiones fue que el mundo llegaría a tener una población imposible, unos 30 mil millones de habitantes, la cual no se podría alimentar.Sin embargo, se deben anotar opiniones que reconocen y valoran la inteligencia artificial, la robótica, la manufactura digital, la biología sintética y en general la capacidad científica y tecnológica del mundo para superar la calamidad y garantizar el bienestar de la población mundial. Esto último significa incrementar la capacidad global del planeta tierra para producir lo que exige la vida de sus habitantes, incluyendo fuentes de recursos actualmente desconocidas; una mayor eficiencia económica y social en la utilización de los recursos, y una mejor administración del patrón de crecimiento de la población. 2) Desde 1950, la población mundial ha crecido más que durante los 4 millones de años de historia humana. Por otro lado, el crecimiento de la economía durante el año 2000 fue más fuerte que el registrado en todo el siglo XIX. 3) Si la población mundial, al superar la pobreza, muestra el mismo patrón de consumo de proteínas animales de la sociedad occidental, no habrá suficiente agua para producir lo necesario para alimentar las 9 mil millones de personas que habitarán la tierra en 2050. 4) Se debe tener presente que es necesario producir alimentos, y concretamente incrementar la producción en un 70% para mediados del siglo XXI, y eso significa utilizar agua, lo cual tiene  que competir con los otros usos, tales como la producción de energía, la cual deberá aumentar 60% en los próximos 30 años para suministrar electricidad a los 1300 millones de personas que no disponen de ella.

 

Con relación a este problema tan grave, se debe resaltar el trabajo tan fuerte y permanente que ha venido realizando el Papa Francisco con el objetivo de convencer y motivar a los gobiernos, especialmente a los de los países que más aportan gases de efecto invernadero, para que cumplan con la responsabilidad que les compete dentro de la superación del reto.

 

Por otro lado, se encuentra que sobre la base de los conocimientos generados por el Panel

Intergubernamental para el Cambio Climático y otros, se han indicado las siguientes líneas de acción que tiene la humanidad para enfrentar el Cambio Climático: a) Reducir o mitigar las emisiones de gases de efecto.invernadero. .b) Adaptación a los cambios climáticos en curso.

 

C) Geoingeniería.

 

La recuperación y progreso de la humanidad exige construir instituciones, algo que a su vez requiere persuadir a la gente de que el cambio es necesario, luego crear una coalición con poder para vencer a los tenedores del poder en el sistema viejo, y finalmente, condicionar a la gente para que acepte el nuevo conjunto de conductas como rutina y esperado. La importancia del desarrollo de una sociedad fuerte y participativa es fundamental, porque el fracaso de una democracia es mayormente una consecuencia de la ausencia de las condiciones sociales y los materiales que hacen posible la formación de un gobierno que rinde cuentas, que de la falta de entusiasmo con la idea misma de democracia.

 

El alma occidental debe nutrirse de las realizaciones de los otros pueblos las cuales pueden contribuir a corregir las desviaciones morales y culturales que ha acumulado, y por otro lado, debe salvaguardar y propagar lo mejor que ha producido su cultura, la democracia, vale decir, los derechos humanos, la protección de la esfera privada del ciudadano. Se acepta que la comprensión entre culturas, pueblos y naciones entre las sociedades humanas, pasa por la generalización de las sociedades democráticas abiertas.

Se acepta que es correcto que algunos valores como la justicia y el amor a la humanidad no son “valores de la humanidad en su conjunto”, pero también se señala como una equivocación  calificarlos como predominantemente occidentales como consecuencia de la endeblez fáctica de valores occidentales y no occidentales.

 

La humanidad ha reconocido la necesidad de incorporar la ética y la moral en los modelos de comportamiento de los diversos actores. La equidad hace que el hombre se guie más por la conciencia que por la justicia, porque responde más a la justicia natural que al texto de la ley, le agrega ética a la justicia porque le introduce objetivos a la sociedad que la hacen más justa, más una sociedad en la cual las personas se reconocen como iguales.  

Se considera que a pesar de que se reconoce la apreciación compleja de la situación del mundo como consecuencia de los rasgos de deterioro que se evidencian, el análisis de ella no genera una visión fatal del futuro de la humanidad, y no simplemente porque naturalmente se tiene que querer la preservación del mundo, sino porque existen las capacidades científico tecnológicas del hombre, porque la humanidad a lo largo de la historia ha contado con el potencial valioso constituido por su fortaleza espiritual, y porque el mundo ha establecido que la democracia como cultura de libertades tiene que garantizar que ningún ciudadano sea dependiente para poder satisfacer sus necesidades básicas.

 

Se registra el progreso de la humanidad,  fundamentalmente en el plano material, y también el deterioro de ese progreso traducido en la disminución de su ritmo y en la amenaza de su retroceso. Se reconoce la importancia de la tecnología,  pero se destaca que debe respetar límites frente a la libertad y otras conquistas esenciales del hombre. Se resalta que el conocimiento y motivación que le proporciona al hombre la meditación analítica es mayor que lo que aporta la inteligencia tecnológica. En estas condiciones, se debe reconocer la exigencia de una conversión espiritual profunda, la cual debe posibilitar al hombre reforzar los principios de sus fines esenciales y rectificar en consecuencia sus actitudes, y aplicar sus conocimientos y sus recursos científicos y tecnológicos, en la forma correcta para armonizar con justicia su bienestar material con su finalidad humana.

 

Dentro del proceso de evolución que ha seguido el mundo durante las últimas décadas del período denominado la globalización, la cual potencia conflictos al desdibujar fronteras entre civilizaciones, se ha registrado una evolución cultural que se ha traducido en una especie de convergencia geográfica de grandes agrupaciones humanas, cuyo modelo de relacionamiento intercultural venía evolucionando según patrones de confrontación y competencia no cooperativos, pero que en estos últimos tiempos han experimentado una mezcla de culturas y civilizaciones, de manera que actividades o programas antes incompatibles, se han ejecutado uno junto a otro en sectores de la aldea global. Se reconocen diversos senderos, no un solo camino. En el ámbito de la imaginación religiosa, se respetan las verdades plurales y no se impone el monoteísmo. Se acepta la convergencia de épocas y se debilita la causalidad lineal. Estas condiciones de la existencia, aceptadas durante mucho tiempo en el Oriente, caracterizan también a Occidente en nuestro tiempo.

 

La humanidad deberá apoyarse en el desarrollo científico y tecnológico y adoptar una conducta más racional en el uso de los recursos, coherente con las bases de sustentación de las sociedades, con la finalidad de proporcionar respuestas a los problemas ambientales acuciantes, como el cambio climático, la contaminación, la extinción de ciertas especies y la utilización desmedida de los recursos. En materia de energía, y particularmente de demanda y diversas fuentes de abastecimiento, se tendrá que examinar la relación economía – energía bajo nuevas óptica como condición para el nuevo modelo  que debe surgir de la conflictividad actual, porque de ello dependerá que el costo del desarrollo disminuya  y que el consumo aumente, generando prosperidad y riqueza. Las naciones deberán aprovechar sus propias fuentes de energía con racionalidad y eficiencia, producir cambios para los usos descentralizados y dar mayor uso a los recursos naturales renovables.

 

La aspiración del hombre a la perfección es evidentemente valida, Sin embargo, KensaburoOé dice que la misma tiene que conciliarse con el hecho de que el mundo perfecto no existe, con la excepción de los campos del arte y del genio de la ciencia. El hecho de que el sistema democrático tenga que aceptar esta imposibilidad de la perfección se traduce en la mediocridad como un paradigma social, lo cual limita a la sociedad a la moral de los consensos y las transacciones que posibilitan la coexistencia en la diversidad, mediante reglas de juego que condenan a la rebaja y sacrificio de la opción máxima, para no sucumbir. Pero se exige el diseño de la transformación hacia el futuro que motive la participación de la gente avanzando, a veces, con posibilidades de retroceso de la cultura democrática. Los lentos progresos de la democracia son los pilares sobre los cuales descansa la supervivencia de la especie humana, la cual debe evitar la hecatombe que causaría la utopía.

 

También es necesario destacar la creación y desarrollo de instituciones políticas y jurídicas cuyo funcionamiento tiene que ser eficiente y capaz de influenciar el comportamiento de los ciudadanos, premiándolos o castigándolos conforme a los requerimientos sociales, dado que se reconoce que la transformación requerida exige eliminar muchas costumbres tradicionales y originar nuevos patrones de conducta. Es muy importante resaltar que esto último significa introducir y difundir en todo  el orbe, virtudes morales y sociales que combatan los males tan dañinos, como la corrupción, el narcotráfico, las desviaciones culturales y políticas, como el populismo, el clientelismo y la demagogia, y la condición de endeudamiento.

 

Algunas opiniones, al observar la evolución del mundo, han señalado que así como los imperios crecen y menguan, así ocurre con las civilizaciones que los  han hecho surgir, y que en consecuencia se puede esperar que Occidente sea impactado por las consecuencias derivadas de la globalización. Se ha llegado al extremo de corrientes calificadas como posmodernas que sostienen que la ciencia no tiene credibilidad, que la democracia y el modernismo no tienen credibilidad, que el mundo no tiene sentido porque no tiene un orden que lo dirija, y llegan hasta decir que la verdad no existe, socavando los pilares de la Civilización Occidental, y en general los vínculos que pueden unir la humanidad.

 

Entre las opiniones más reconocidas acerca de la evolución de la humanidad figura la de Edgar Morin, quien ha presentado varios principios o líneas de acción para construir la vía para el futuro, los cuales los siguientes: a) No dejar de lado el desarrollo de lo local dentro de lo global. b) Crecimiento de los servicios y de la infraestructura, economía social y solidaria. c) Atender las necesidades interiores del ser humano, fortaleciendo la cultura autónoma propia. d) Depositar la confianza en la agricultura y la ganadería, el artesanado, la utilización de productos reparables. e) Una conciencia de destino común a toda la especie humana, f) Respeto a las sociedades existentes, pero relacionadas a escala mundial, g) Políticas de humanidad y de civilización conscientes de las relaciones entre los seres humanos y de su naturaleza social, .atendiendo lo planetario, lo continental, lo nacional y lo local, h) Gobernanza construida institucionalmente sobre una ONU reformada que seria una  institucionalidad global con poderes efectivos para prevenir guerras y aplicar normas ecológicas y económicas, i) Un Consejo de Seguridad Económica para contralar especulaciones financieras, j) Agencia Mundial del Agua, k)Gobernanza urbana y reforma de la ciudad moderna, l) Reformas de vida en el plano de la moral, resaltando lo relativo a la familia y la vejez; de las actitudes para el consumo, la producción, el comercio y las formas de hábitat; y de la educación y la formación, respecto de lo cual señala que los analfabetos del siglo XXI serán quienes no aprendan, reaprendan y desaprendan.

 

Se puede proceder a ver cómo se puede imaginar la reestructuración del mundo, y a ese fin se debe revisar la literatura relativa a los planteamientos acerca de las cuatro grandes áreas del quehacer humano, a saber: económica, política, social y cultural.Se puede anticipar que no se deben esperar grandes novedades porque la principal deficiencia del hombre durante los últimos tiempos no ha sido la falta de conocimiento,sino más bien la falta de voluntad para aplicar esos conocimientos con eficiencia y responsabilidad integrales. El ejemplo de la dificultad compleja para enfrentar el cambio climático puede explicar lo que se quiere decir. 1) En lo económico se plantea lo siguiente: a) Mantener el capitalismo, en el sentido de la propiedad, la iniciativa,la empresa, la economía de mercado,pero con limitaciones a los actores económicos derivadas de la necesidad de respetar los derechos del hombre y de la sociedad. b) Respeto y cuidado de la naturaleza. c) Responsabilidad social y moral. d) Eliminación de la influencia privilegiada de la empresa sobre el estado. e) Regulación de la globalización y sus flujos y movimientos para que resulte beneficiosa para el hombre y la sociedad, con prioridad sobre la empresa. 2)En lo político se plantea lo siguiente: a)Mantener la democracia representativa, pero con la debida participación esencial de la sociedad y del ciudadano, reduciendo la omnipotencia del estado centralizado, pero manteniendo la asistencia a los más necesitados, y eliminando la subordinación del ciudadano al estado. Esto significa democratizar verdaderamente los procesos electorales, los poderes públicos, los partidos políticos y demás entes que los integran, para posibilitar la integración equilibrada de la sociedad civil a la conducción del estado.  b) Orientar filosóficamente el desenvolvimiento de los pueblos y por ende de sus gobiernos.c)Mundialización de la política garantizando la identidad y desenvolvimiento de cada nación, equilibrando su soberanía con el desarrollo de la humanidad. 3) En lo social se plantea lo siguiente: a)Erradicar la injusticia, la desigualdad, la pobreza, la falta de educación y  la  enfermedad previsible., b) Incrementar la participación de los sectores de menor ingreso en la riqueza en proporción al volumen de requerimientos de ese sector de la población 4) En lo cultural se plantea lo siguiente: a) Preservar los principios y valores de la humanidad, los de cada civilización y los que reflejen y preserven la nueva civilización mundializada, incluyendo el ámbito religioso.b) Recuperar el contenido moral, ético y religioso en el desenvolvimiento de la humanidad, reforzando los principios y valores comunes a toda la humanidad, sin desconocer los propios de cada civilización que no sean antagónicos.

 

Se puede apreciar entonces que las ideas novedosas de cambio se pueden resumir en tres principales, las cuales tienen que ver con la reducción del poder e influencia de los sectores de la empresa en la economía de mercado, especialmente en lo relacionado con la desigualdad y las ganancias y remuneraciones exageradas e injustificadas; la reducción del poder del estado central y el incremento consecuente de la participación política del ciudadano, y fortalecer el contenido moral, ético y religioso en el desenvolvimiento de la humanidad. No se desconoce el planteamiento relativo a la desigualdad e injusticia respecto de los sectores sociales excluídos, pero se tiene presente que se trata de exigencias ya tradicionales que no han contado con la voluntad de cumplirlas.    

Pero esto ha sido planteado y no se ha logrado. Cómo lograrlo? Indudablemente que es imperioso que la humanidad se conciencie y se identifique y se comprometa a lograrlo, y eso requiere formación cívica, moral y religiosa. Parece que los que han sido los líderes mundiales, hoy significan un fracaso.

 

La principal conclusión de este análisis de la evolución de la humanidad tiende a coincidir con la que presentó Toynbee al plantear el papel de la religión en la salvación de la humanidad, a pesar del tiempo transcurrido entre el momento de su planteamiento y el presente. Quizás lo nuevo hoy sea lo relativo a lo religioso, a que el Papa, el Dalai Lama y los demás pastores deben jugar un papel determinante. Vale resaltar la contribución importante del Vaticano en la conformación del nuevo patrón de relaciones entre Estados Unidos y Cuba, y en el proceso Colombia FARC. ¿Quién más?

 

Se puede decir que los pensamientos de Aristóteles, Buda y Confucio coinciden en que las virtudes ayudan a la realización personal tan bien como sea posible. Ellos eran optimistas con el ser humano, en el sentido que las virtudes, como las buenas costumbres, se pueden adquirir, y los vicios, como las malas costumbres, se pueden vencer. Los instrumentos políticos, económicos y jurídicos son importantes, pero también es necesaria una renovación ética y espiritual. Frente al radicalismo conflictivo se puede ensayar una opción “agonista”, en la cual el antagonismo disipe su carácter excluyente y posibilite que las partes puedan percibir alguna base común y dejen de ser enemigos, para pasar a ser adversarios, todo esto sin que el carácter conflictivo entre las partes desaparezca.

 

En esta dirección, así como hoy se plantea un reto muy polémico a la medicina, el cual es regenerar y reparar órganos y prolongar la vida, en esa misma forma se acepta que los individuos y las sociedades tienen un potencial regenerador similar, y son los artistas, los poetas, los escritores, los músicos, los filósofos, los científicos innovadores, personalidades universales sin frontera, como Paz, Borges, Rushdie, King,Francisco y otros, quienes cuentan, en la medida en que su espíritu no ha sido domesticado, con dones efectivamente excepcionales con capacidad para generar la transformación de la sociedad. Esto se puede enlazar con el llamado que hace Francisco a la evangelización informada de persona a persona que debe realizar cada quien alentando a vivir según la vida buena, a no quedarse en la queja, sino indicando cómo se pueden hacer mejor las cosas, y sin pretender imponer una determinada forma cultural Aspira que aumente el número de políticos a quienes les duela de verdad la sociedad, el pueblo, la vida de los pobres y que sean capaces de participar eficazmente en la sanación de las raíces profundas de los males de nuestro mundo. A este fin, se tiene que restablecer la transmisión de los valores absolutos de nuestra sociedad a través de las instituciones primarias de socialización, la familia, la escuela y la iglesia, y luego los medios de comunicación masivos.

 

El ente que es el espíritu puede ser modificado por la acción consciente de los hombres. Los odios y las pasiones pueden ser sustancialmente cambiados por la fuerza moral de espíritu, por el autocontrol que sobre nosotros mismos podemos ejercer, por la posibilidad del desarrollo moral que podemos alcanzar al penetrar en nuestra conciencia hasta su núcleo para modificarla y cambiar la brutal naturaleza humana que somos, por la certeza absoluta de que podemos acceder a Dios para, a través de Él, cambiar nuestro propio Ser..

Se plantean y se registran cambios cada tantos siglos.Vamos al abismo, pero hay conciencia de que se debe regresar. Es  una oportunidad y es imperioso aprovecharla indicando y realizando los cambios civilizatorios profundos y de largo plazo, especialmente los que tienen que ver con comportamientos dañinos, tales como el lucro excesivo, el consumo excesivo, el placer del espectáculo y otros similares.

   
© ALLROUNDER